Firmas apiladas con iniciales
Colocar las iniciales una encima de la otra en vez de lado a lado ahorra espacio horizontal y se lee como una sola marca.

Apilar las iniciales en vertical en lugar de escribirlas lado a lado sirve exactamente donde un campo de firma es alto pero estrecho: una columna angosta, una esquina pequeña, un espacio del tamaño de un sello.
Qué letras se ganan su sitio
Dos letras es la respuesta habitual; tres cuando el nombre es común. Firmas apiladas con iniciales funcionan porque quien lee no descifra nada: reconoce una forma que ya ha visto, al pie de una página en la que ya confía.
Las dos letras necesitan una alineación vertical compartida o se leen como dos marcas separadas en vez de una sola firma. Una línea base común, o un trazo de unión suave entre ellas, mantiene la pila unida.
Haz que la marca corta sea difícil de copiar
Todo lo corto se imita rápido, así que la defensa no es la longitud sino la costumbre: una unión poco común entre letras, una línea base fija, un trazo que siempre acaba en el mismo punto. La constancia es lo que no ve un falsificador.
Es un estilo menos habitual, lo que tiene dos caras: destaca, pero también puede necesitar un momento de explicación la primera vez que alguien lo ve en un formulario sin conocerlo.
Dónde funcionan mejor las iniciales
Las iniciales van donde el espacio es corto y la repetición alta: rubricar cada página de un contrato, marcar un dibujo, aprobar algo interno. Para la firma de un documento legal, casi todo el mundo quiere la marca completa.
Todo esto se construye en el navegador: abre el Signature maker, dibuja o escribe tu nombre y coloca el resultado directamente en un archivo PDF o Word. No se sube nada: el documento nunca sale de tu dispositivo.