Ejemplos de firma en un contrato de alquiler
Dos firmas en la misma página, y ambas deben seguir siendo legibles si el contrato se compara más adelante en una disputa.

Un contrato de alquiler suele llevar dos firmas en una página —inquilino y propietario—, cada una en su propia línea etiquetada. Mantén la marca dentro de esa línea; una firma que se desliza al campo vecino hace confuso quién firmó dónde.
Qué está pidiendo el documento
Antes de copiar nada, mira el espacio: una línea impresa, una casilla gris, una esquina. Ejemplos de firma en un contrato de alquiler cobran sentido frente a ese espacio; la misma marca que parece segura en un contrato parece descuidada cuando se sale del campo.
Como al contrato se suele volver meses o años después, en una disputa por la fianza o una renovación, aquí importa más una firma estable y repetible que una elaborada.
Lee el ejemplo, no el nombre
Lo que merece la pena copiar de un ejemplo nunca es el nombre. Es la inclinación, el tamaño de la primera letra, cuánto viaja la línea después de la última y si la persona llegó a levantar el bolígrafo.
Cuando el contrato ocupa varias páginas, es habitual rubricar cada una además de firmar la última; las dos marcas cumplen funciones distintas y conviene que se vean diferentes.
Reconstrúyelo con tu propia letra
Escribe diez veces la forma que te gustó con tus propias letras. Las tres primeras parecerán una imitación y las tres últimas, tuyas: la versión que puedes hacer sin frenar es la que pertenece a un documento.
Todo esto se construye en el navegador: abre el Signature maker, dibuja o escribe tu nombre y coloca el resultado directamente en un archivo PDF o Word. No se sube nada: el documento nunca sale de tu dispositivo.